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1/23/19

El Sinae exhorta a extremar cuidados y apela a las conductas responsables para evitar ahogamientos

En lo que va de la temporada 2018/2019, son varias las personas que perdieron la vida en siniestros ocurridos en el agua. En tal sentido, el SINAE insiste en la necesidad de extremar los cuidados a la hora de tomar un baño en las costas nuestro país y lograr disfrutar de la temporada estival sin accidentes en el agua.

El SINAE exhorta a continuar reflexionando sobre las conductas responsables para disminuir los siniestros en el agua o ahogamientos. La mayor parte de ellos (el 94%) ocurre en zonas no habilitadas para baños y donde no hay presencia de Guardavidas. En ese sentido, se recuerda el slogan: playa con guardavidas, playa segura.

Por su parte, la Asociación Nacional de Guardavidas del Uruguay (ANGU) emitió un comunicado ante reiterados casos reportados en distintos puntos el territorio nacional. Éstos tienen características comunes además de las consecuentes pérdidas de vidas humanas y familias afectadas. Los factores de riesgos tienen como común denominador, el desconocimiento de medidas básicas de prevención, la inmadurez o falta elementos para discernir acertadamente el impacto de las fuerzas de la naturaleza, la sobrevaloración de las habilidades propias y la distensión del cuidado de los más pequeños. Esto se traduce en lo que los guardavidas denominan “falta de educación en prevención acuática”.

Según la OMS, los ahogamientos son evitables y el tema es un asunto de la salud pública. La principal causa de los siniestros de esta naturaleza, es sobreestimar las posibilidades propias y subestimar las condiciones del entorno en el momento de tomar un baño. El mayor porcentaje de ahogamientos en nuestro país, se registra entre adultos de más de 44 años, seguido por adolescentes y jóvenes (40%). En todos los casos prevalece la cifra de hombres sobre la de mujeres.

La prevención y la educación son las únicas herramientas para disminuir la pérdida de vidas. Saber nadar o contar con destrezas en el agua, no es suficiente, por lo que cobra especial importancia el cuidado personal, el conocimiento del entorno y el estricto cumplimiento de las indicaciones de los guardavidas.

Desde el pasado 1 de diciembre de 2018 a la fecha, se produjeron cinco ahogamientos. En igual período de la temporada anterior, fueron ocho. Si bien la actual cifra es menor a la del pasado año, el Sinae considera necesario insistir en que la población tome las previsiones necesarias.

Para la Armada Nacional, también preocupa el número de eventos que debieron asistir en el agua. En cuanto al rescate en diferente tipo de embarcaciones (deportivas y de porte) el número prácticamente se ha duplicado en relación al mismo período del año anterior.  El verano pasado, personal de la Prefectura debió intervenir en 43 oportunidades y en este verano el número de asistencias alcanza hoy a las 83. 

Consultado el vocero de la Armada Nacional, C/N Marcelo Etchevers, instó a los bañistas a extremar los cuidados en las actividades que se realicen en el agua y en la costa. 

En cuanto a la seguridad, expresó que las distintas Prefecturas realizan un patrullaje adicional con personal de Infantería de Marina (fusión de Fusileros Navales y la Unidad de Apoyo de la Prefectura). Son 124 los efectivos que diariamente patrullan toda la costa (Litoral Este, Área Metropolitana y litoral Oeste). Esto se complementa con la labor de los marineros de playa que son 80. El patrullaje se hace en camionetas, motociclos y bicicletas.

Al igual que en años anteriores, el Sinae se ha comprometido en incluir la temática de ahogamientos en su campaña estival Prevención en Movimiento y apoya a la Asociación Nacional de Guardavidas Uruguay (ANGU) quien lidera en temas de seguridad y prevención acuática en nuestro país.

La prevención es responsabilidad de todos y todas, por eso recordamos algunas recomendaciones:

  • Al momento de tomar un baño escoger siempre zonas habilitadas para tal fin. Éstas son las que tienen puesto de guardavidas.
  • En caso de ser arrastrado/a por una corriente, mantener la calma y la flotación. No nadar contra corriente. Nadar en paralelo hacia la costa hasta salir de su influencia o flotar para esperar ayuda manteniendo el brazo en alto que es la señal internacional de auxilio.
  • Si no se conoce el lugar, chequear previamente la profundidad con los pies. Entrar al agua con la cabeza hacia adelante, nunca “de cabeza”.
  • Los niños y las niñas son responsabilidad de la persona adulta a cargo. La vigilancia deberá ser atenta, lo adecuado será mantenerlos al alcance de brazos. Que sepan nadar, no elimina riesgos.
  • Si el viento corre de tierra hacia el mar, no jugar con inflables en el agua. En situaciones normales, si el inflable va mar adentro, no ir detrás a recuperarlo.
  • Ante un siniestro acuático, pedir ayuda de inmediato al guardavidas. La forma más segura de colaborar, es no ponerse en riesgo. Mientras tanto, ayudar solamente arrojando algún objeto flotante (bidón, botella, etc.) o de alcance (cuerda, rama, etc.).