Ir al contenido
InicioComunicaciónArchivo de noticias
10/12/17

13 de octubre: Día Internacional para la Reducción de Desastres (#DIRD)

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha designado el 13 de octubre para celebrar el Día Internacional para la Reducción de Desastres (#DIRD). Desde hace 25 años se celebra esta fecha buscando aumentar el grado de sensibilización en torno a las emergencias y los desastres. Cada año se llevan adelante en diferentes partes del mundo, distintas iniciativas para promover comunidades y naciones más resilientes.

“Home Safe Home” (hogar seguro hogar) es el lema del DIRD 2017 que remite a una de las 7 metas del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015 - 2030, adoptado en Sendai, Japón en marzo de 2015. En efecto, la meta b del mencionado Marco refiere a “Reducir considerablemente el número de personas afectadas a nivel mundial para 2030, y lograr reducir el promedio mundial por cada 100.000 personas en el decenio 2020-2030 respecto del período 2005-2015”.

Si bien no todas las amenazas naturales generan consecuencias devastadoras, una combinación de factores naturales, culturales, sociales y políticos contribuyen a que se produzcan desastres. Durante los últimos 20 años, más de 1,35 millones de personas han perdido la vida como resultado de la vulnerabilidad y la exposición a amenazas naturales. Además, más de 4.000 millones de personas han tenido que desplazarse y han quedado sin hogar.

Eventos adversos en Uruguay

En nuestro país desde agosto de 2015 a setiembre de 2017 se registraron 10 eventos de inundación que afectaron a los 19 departamentos y generaron un total de 54.000 personas desplazadas. En el mismo lapso hubo 12 temporales de lluvia, viento y granizo, 4 turbonadas con 6 departamentos afectados, 1 tromba observada en Canelones y Rocha y un tornado que afectó la tercera parte de las viviendas en la ciudad de Dolores y provocó el fallecimiento de 5 personas.

En abril de 2015 una nube de cenizas generadas por el volcán Calbuco de Chile cubrió en su totalidad el territorio nacional. De febrero a julio de 2015 9 departamentos fueron declarados en emergencia agropecuaria y se gestionaron riesgos en el acceso a agua potable, en la generación hidroeléctrica y en la ocurrencia de incendios forestales. Ese mismo año se registró un derrame de 200.000 litros de combustible que afectó por más de 24 horas la red de agua potable en la ciudad de Paysandú. También se identificaron casos de enfermedades trasmitidas por vectores: Leishmaniasis canina y Dengue autóctono. En 2015 un siniestro aéreo en Laguna del Sauce, Maldonado dejó el lamentable saldo de 10 personas fallecidas y en 2016 el colapso de un avión y un helicóptero de la Fuerza Aérea tuvo como saldo 4 personas fallecidas. En marzo y en noviembre de 2016 y en setiembre de 2017 se produjeron eventos sísmicos. El primero en la zona osete de Montevideo, el segundo en Progreso y Las Piedras y el tercero en Carmelo.

La institucionalidad en el Uruguay

El ámbito específico y permanente de coordinación de las instituciones públicas para la gestión integral del riesgo de desastres en Uruguay, es el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE). Creado por ley en 2009, es un sistema de carácter nacional, descentralizado, con una fuerte vocación de articulación interinstitucional. Su objetivo es proteger a las personas, los bienes de significación y el medio ambiente de fenómenos adversos que deriven, o puedan derivar, en situaciones de emergencia o desastre, generando las condiciones para un desarrollo sostenible. Si bien adquiere protagonismo durante la etapa de atención a las emergencias, el SINAE trabaja en todas las fases de la gestión integral del riesgo: antes de las emergencias llevando a cabo tareas de prevención, mitigación y preparación y después, coordinando acciones de rehabilitación y recuperación.

En este Día Internacional para la Reducción de Desastres #DIRD, se convoca a todos los actores, incluidos los gobiernos nacionales y locales, los grupos comunitarios, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y las organizaciones internacionales, para reflexionar en torno al tema y para celebrar la forma en que las personas y las comunidades trabajamos para reducir el riesgo frente a emergencias y desastres y nos hacemos más resilientes.