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12/5/18

Caso de Leishmaniasis en un niño en Salto

En la tarde de hoy miércoles 5 de diciembre, el Ministerio de Salud confirmó la ocurrencia de un caso de leishmaniasis visceral, en un niño residente en el departamento de Salto. A partir de la detección de este primer caso, el Ministerio ha activado los protocolos vigentes y las acciones previstas en la Guía de diagnóstico, tratamiento y control de la leishmaniasis visceral en Uruguay.

En la tarde de hoy el Ministerio de Salud confirmó la ocurrencia de un caso de leishmaniasis visceral, en un niño de Salto. Afortunadamente no presenta signos de gravedad y está recibiendo el tratamiento médico indicado para estos casos.

Si bien se trata de una enfermedad potencialmente grave, es tratable con medicamentos disponibles en el país, siempre que se atienda en forma temprana.

El síntoma más frecuente es la presencia de fiebre por más de 15 días. 

En humanos es una enfermedad presente desde hace años en los países de la región. En Uruguay, se ha detectado en perros desde 2015, en los departamentos de Salto y Artigas. Una vez presente en perros, la ocurrencia de la enfermedad en seres humanos es esperable. 

A partir de la detección de este primer caso, el Ministerio de Salud ha puesto en marcha las acciones previstas en la Guía de diagnóstico, tratamiento y control de la leishmaniasis visceral en Uruguay.

Un equipo de Epidemiología se está dirigiendo nuevamente a la zona para completar la investigación y coordinar acciones junto a autoridades y técnicos departamentales. Entre ellas, la búsqueda y control del insecto transmisor de leishmaniasis y la profundización de las acciones que se vienen llevando a cabo para el control de la enfermedad en los perros, con el apoyo de la OPS y la Facultad de Medicina de la Universidad de la República.

La respuesta a este evento se está realizando en coordinación con el Sistema Nacional de Emergencias.

 

Recomendaciones:

Acciones sobre el vector (Lutzomyia longipalpis)

  •   Mantener limpio el domicilio y alrededores, particularmente eliminando sustancian orgánicas que puedan        servir para el desarrollo de larvas (por ejemplo materias fecales, restos de comida, basura, etc.).
  •   Alejar de la vivienda gallineros y otros refugios de animales.
  •   Evitar la acumulación de troncos, ramas y otros residuos vegetales; fundamentalmente evitar que los        mismos conserven altos niveles de humedad.
  •   No se recomienda el uso indiscriminado de insecticidas. Tienen muy corta duración y dispersión espacial, producen contaminación ambiental y favorecen la resistencia. 

 

Acciones sobre el reservorio (perro infestado)

  • Promover la tenencia responsable de mascotas. 
  • Alejar el sitio de reposo de los perros (“cama”) de la vivienda humana (más de 5 metros entre las camas de los perros y las camas humanas). 
  • Utilizar collares repelentes con deltametrina: o nson efectivos como es deseable pero pueden disminuir el riesgo de alimentación de los flebótomos sobre los perros. Asimismo es posible el uso de telas mosquiteras y el rociado de productos repelentes en los lugares de reposo y actividad de las mascotas.
  • Evitar el traslado de los perros desde zonas endémicas a otras o el ingreso de nuevos perros a zonas de transmisión.
  • Controlar a las mascotas periódicamente por médicos veterinarios. Denunciar la presencia de animales sin dueño y promover su castración. 
  • Sugerir la eutanasia de los perros con positividad del rK39 o parasitológica.

Acciones sobre los humanos evitando el contacto con los vectores

  • Utilizar ropas adecuadas (manga larga y clara, pantalones). El pequeño tamaño de los flebótomos y su corta probóscide le impiden alimentarse a través de las telas.
  • Utilizar repelentes con DEET (N,N-dietil-meta-toluamida) y pastillas termo evaporables (piretroides).
  • Utilizar telas mosquiteras en las camas, principalmente de los niños.

Las medidas de prevención tienen como fin evitar la transmisión de Leishmania infantum en diferentes etapas de su ciclo.

 

Sobre el uso de repelentes:

Repelentes humanos

  • En caso de utilizarlo por primera vez, aplicar una pequeña cantidad en el antebrazo y observar. Si aparece enrojecimiento, ardor, erupción o reacción alérgica, lavarse inmediatamente con agua y jabón y consultar al médico.
  • Evitar el contacto en ojos, labios y narinas.
  • Aplicar únicamente en piel expuesta. No usar sobre piel dañada o irritada.
  • En el caso de los repelentes en aerosol no rociar directamente en la cara, aplicar en la mano y luego, con esta, aplicar en la cara. Evitar la inhalación.
  • No aplicar en niños menores a 6 meses.
  • No aplicar más de 3 veces al día.
  • Lavarse las manos con agua y jabón luego de la aplicación.
  • Es posible el uso de repelente en forma conjunta al filtro solar.

Repelentes de ambiente e insecticidas

  • Leer las instrucciones de uso y corroborar que el producto se encuentre registrado ante el Ministerio de Salud.
  • Usar únicamente repelentes (aleja a los mosquitos) e insecticidas (mata a los mosquitos) de uso doméstico, de la familia de los piretroides (ej: Cipermetrina, Deltametrina, Permetrina), dado que son los de menor riesgo para la salud y están recomendados por la OMS y la Organización Panamericana de la Salud para el control del mosquito Aedes aegypti.
  • No ingerir. Pueden presentarse efectos tóxicos severos si estos productos ingresan al organismo por vía digestiva.
  • Dejar fuera del alcance de los niños.
  • En el caso de los repelentes ambientales, usar preferentemente productos termoevaporables (pastillas o líquidos) así como espirales.
    • Colocar estos repelentes en los horarios de actividad del mosquito y por lo tanto de mayor riesgo de picadura (mañana temprano y final de la tarde).
    • Es aconsejable que las personas se encuentren a más de 2 metros del punto de emisión del repelente.
  • En el caso de los insecticidas en aerosol, aplicarlos sólo cuando se hayan visto mosquitos adultos.
    • No pulverizar indiscriminadamente en todos los ambientes de la casa. Aplicar en lugares donde los insectos puedan esconderse.
    • Resguardar alimentos, utensilios de cocina y juguetes infantiles.
    • Retirarse del ambiente y mantener cerrada la habitación durante 15 minutos. Ventilar el ambiente durante 30 minutos antes de volver a ingresar.
    • Los insecticidas pueden ocasionar síntomas leves, como irritación en la piel o las vías respiratorias (los niños y las personas con antecedentes de alergia o hiperreactividad respiratoria son los más sensibles).
    • Lavarse las manos con agua y jabón luego de la aplicación.
  • En caso de presentar síntomas adversos o de intoxicación (ej: náuseas, vómitos, dificultad para respirar, convulsiones), consultar al médico y llamar al CIAT al teléfono 1722.